Redfall: ¿Qué diablos sucedió?
La historia de lo que realmente sucedió con el desarrollo de Redfall. ¿Todo fue culpa de Xbox?
Aunque parece que todos quieren olvidarse de Redfall, especialmente Microsoft, un reciente reporte por parte de Jason Schreier, periodista de Bloomberg, ha dejado en claro que el fracaso de este juego no fue una sorpresa para los desarrolladores harmonte-blaine lecosonnenschirm saldibenetton and-camicie borsegabsoutlet loevenichmutze blundstoneprezzi mandarinaduckoutlet nike ispa 270 harmonte-blaine andcamicienegozi lecosonnenschirm donkeywinkekatze lingerie super sexy lecosonnenschirm en Arkane Austin, quienes han señalado que el desarrollo sufrió de una dirección poco clara, desgaste frecuente y una falta de personal.
De acuerdo con el reporte, el desarrollo de Redfall comenzó en 2018. Un año antes, Arkane nos entregó Prey, un juego de un solo jugador que recibió calificaciones positivas por la crítica. Sin embargo, este proyecto fue un fracaso comercial. En ese momento, ZeniMax Media, compañía matriz de este equipo, incitó al desarrollo de juegos como servicio a todos sus estudios. Fallout 76, el cual llegó al mercado en 2018, no tuvo problemas con esto gracias a su naturaleza como MMO. Por su parte, DOOM Eternal incluye la posibilidad de adquirir skins por medio de microtransacciones.
Es en este contexto en el que Harvey Smith y Ricardo Bare propusieron Redfall. Considerando que su último título single player fue un fracaso, y que ZeniMax impulso los juegos como servicio, la idea de crear un multiplayer cooperativo sonaba como un paso lógico para Arkane Austin. Sin embargo, el equipo de desarrolladores rápidamente se dio cuenta de que esto no era tan sencillo como sus cabecillas lo pensaban.
No tan sencillo como se pensaba
El reporte de Bloomberg está construido con testimonios de más de una docena de desarrolladores, quienes se mantuvieron en el anonimato, ya que no podían hablar abiertamente de estos temas. Son estas personas quienes revelaron que Redfall fue presentado como un “juego multiplayer de Arkane”, algo que los confundió bastante. Esta descripción era una contradicción directa a la filosofía del estudio.
Arkane fue fundado en 1999, y por dos décadas se caracterizó por títulos de un solo jugador, conocidos como sims inmersivos, es decir, experiencias de rol en donde tenías que asumir un papel específico para avanzar. Entregas como Dishonored y Prey son claros ejemplos de esto y, pese a no ser grandes éxitos comerciales, dejaron en claro el gran potencial que este estudio posee. De esta forma, la idea de crear un multiplayer cooperativo era un choque con la esencia del estudio.

Aunque Smith y Bare demostraron entusiasmo con este proyecto al inicio, eventualmente dejaron de proporcionar una dirección clara. Schreier señala que los desarrolladores expresaron un descontento con los directivos, quienes constantemente cambian las referencias para el equipo. Un día, Redfall tenía que ser como Far Cry, y al otro tenía que seguir el camino de Borderlands.
Lamentablemente, este no era el único problema que aquejó al desarrollo de Redfall, ya que la falta de personal también afectó a este proyecto. Arkane es un estudio conformado por menos de 100 personas, aunque este número es pequeño en comparación con otras compañías, esto no fue algo que se interpuso con el desarrollo de juegos single player. Sin embargo, Redfall era mucho más grande, y esa cantidad estaba lejos de lo indicada para un proyecto de esta magnitud. Junto a esto, veteranos que no estaban interesados en juegos como servicio, abandonaron la compañía. Para cuando el desarrollo de Redfall llegó a su fin, casi el 70% de los trabajadores que participaron en Prey, ya no se encontraban laborando en esta empresa.
Por si fuera poco, conseguir nuevo personal no era sencillo. No solo ZeniMax Media tiene la mala fama de pagar por debajo de lo esperado, y las leyes conservadoras de Texas fueron un impedimento para atraer a más trabajadores, sino que fue complicado contratar a más personas sin que detalles de Redfall se dieran a conocer antes de su revelación oficial en 2021. De esta forma, Arkane estaba entre la espada y la pared.
¿Microsoft, salvador?
Dentro de este contexto, la adquisición de ZeniMax Media por parte de Microsoft en septiembre de 2020 sonaba como un pequeño rayo de luz. En su momento, los desarrolladores esperaban que los nuevos directivos cancelaran por completo Redfall, o les dieran la oportunidad de hacer un reboot, y en lugar de una experiencia multiplayer, se podrían enfocar en un Redfall para un solo jugador. Sin embargo, la única decisión que Microsoft tomó, fue el cancelar la versión de PlayStation que estaba en desarrollo. Después de esto, la división a cargo de Phil Spencer los dejó por su cuenta.

Al final del día, Redfall llegó al mercado el pasado mes de mayo, y se convirtió en uno de los juegos peor calificados del año, decepcionando a todos, incluso a Xbox, quienes esperaban un mejor desempeño. Aquellos que jugaron una versión en desarrollo en 2021, se sorprendieron bastante cuando el producto que llegó hace unas semanas no ofreció cambios significativos a lo que se estaba haciendo hace dos años.
En una reciente entrevista con Eurogamer, Harvey Smith dijo que “desde el principio” rechazó la inclusión de una tienda en Redfall. Sin embargo, las personas que trabajaron en el título señalaron que los comentarios no encajaban con cómo se desarrollaron las cosas. Durante los primeros tres años, Redfall tuvo un importante plan de microtransacciones en marcha. Solo en 2021, cuando los juegos como servicio fueron el centro de varias controversias entre los jugadores, Arkane finalmente descartó sus planes de monetización en esta experiencia.
¿Y ahora qué?
Redfall es un caso que deja muy en claro los problemas que encontramos en Xbox en estos momentos. El trabajo de Arkane careció de una dirección clara. Mientras los directos y la gente de traje seguían las tendencias con el objetivo de obtener la mayor cantidad de ganancias posibles, los desarrolladores se enfrentaron a una serie de problemas que chocaron con la filosofía del estudio. Al final del día, abandonar lo que hizo especial a títulos como Dishonored y Prey no valió la pena. De igual forma, la falta de una participación clara por parte de la división de Microsoft fue un grave error que incluso Spencer ha aceptado.
Con Starfield a solo unos meses de distancia, es innegable que los ojos de todo el mundo están sobre Xbox. Si el siguiente trabajo de Bethesda presenta más errores de lo esperado, es seguro que el fracaso crítico será el último de los problemas para Spencer y su equipo. Por su parte, lo único que puede hacer Arkane en estos momentos, es tratar de mejorar Redfall, pero ¿a alguien le importa esto?
