Barbie: La naturaleza humana de la mujer
Si bien, se intentaron tocar muchas de las bases de por que el feminismo existe (y es necesario), la cantidad de tiempo en pantalla contra la profundidad del tema se torno en un grave problema para la tram
Para la Real Academia Española (bastante anticuada, hay que decir), ser una mujer es ser una “persona del sexo femenino” (2023), mientras que para autoras como Rosario Castellanos, “la diferencia que vemos socialmente entre las mujeres y los hombres no se deriva de la biología o de una incapacidad congénita, sino de un encauzamiento distinto de la energía y el espíritu” (1998).
Con estas definiciones busco que tú, como ente lector, puedas comprender que la diferencia de la definición de lo que es ser una mujer es variada (y en ocasiones sesgada). Por esta razón debe ser muy explorada. Este 2023, Greta Gerwig decidió darnos su propia definición de ser una mujer, de ser ella, de ser todas, a través del famoso eslogan de la marca más famosa de muñecas: Tú puedes ser lo que quieras ser.
A través de su experiencia, Greta nos ha regalado la manera en la que ve el mundo siendo mujer. Tenemos Frances Ha (2013) en donde podemos ver el crecimiento que existe durante la adultez, Lady Bird (2017) donde los problemas de la adolescencia ayudan a comprender el mundo en el que se vive, o Mujercitas (2019) que es la reinterpretación del clásico de Louisa May Alcott a través de los ojos de una mujer del siglo XXI.

En esta ocasión, “Barbie” superó toda expectativa ante el público, creando no sólo una discusión ante la inmensa pregunta de lo que es ser una mujer, si no, de lo que es ser un hombre, y finalmente, que es ser un ser humano.
He aquí dónde he encontrado un grave problema. Es imposible que una obra escape de su contexto socio cultural, y del contexto de aquellas personas que están involucradas. En el caso de Barbie, el privilegio del equipo provoca que la manera en la que se encauza esta amplia discusión llegue a ser un poco redundante. ¿Ser una mujer sólo es ir al ginecólogo? ¿Ser hombre es sólo tener una falta de personalidad?
Si bien, se intentaron tocar muchas de las bases de por que el feminismo existe (y es necesario), la cantidad de tiempo en pantalla contra la profundidad del tema se torno en un grave problema para la trama, provocando muchos agujeros teóricos.
Por otro lado, el tema de la naturaleza humana fue el que realmente llamó mi atención. La manera en la que se retrata el sentir en aquellas personas que no conocemos y como eso nos hace explorar nuestras propias emociones.
El dolor humano es especialmente interesante porque ante el hay una de las capacidades humanas más importantes: la empatía. Nuestra protagonista explora su propia personalidad a través de las personalidades de aquellos seres vivos que no conocía. Al encontrar a Gloria, conocer sus recuerdos y escucharla hablar sobre su realidad, la empatía en Barbie aparece, convirtiéndo su realidad en una realidad humana.
La manera en la que Greta explora este tema es simplemente majestuoso. Su manera de hablar de la empatía, hacia mujeres y hombres, es una forma de decir que el mundo podrá avanzar en cuánto abracemos nuestra naturaleza y la del prójimx. Esto lo podemos ver en Barbieland, cuando se decide que su mundo, al igual que el humano, es anticuado, por qué alguien reina sobre otro, de manera injusta y antipática.

Es importante hablar del trabajo de Rodrigo Prieto (podríamos dedicarle un post entero a este punto). La imagen te lleva a comprender a través de los ojos de quién estás viendo, es magistral. A través de toda la película, la forma en la que Barbie observa Barbieland y el mundo real, siempre tienen una relación estrecha, porque no sólo se puede observar como es que se aferra a que su mundo siga siendo su mundo, si no, que la fotografía y los colores maduran esta idea, cambian, logrando llegar a la escena donde Ruth le permite ver que la decisión siempre ha estado en sus manos se sienta como estar en un útero, cálido, que le permitirá a Barbie renacer ante abrumante sensación de ser humana.
Por su parte, la edición de la película es genial, porque permite sentirte dentro de una Dream House (o Mojo Dojo Casa House, como tú prefieras), y al igual que el trabajo fotográfico, te permite madurar tu naturaleza a través de aquellos problemas que se han presentado a lo largo de la película.

Ni si quiera es necesario comentar el asombroso trabajo del cast, que logran que cada uno de los personajes sean importantes. Es muy común que en cast grandes en donde todos son populares, se pueda perder la esencia de uno u otro personaje, pero en el caso de Barbie, ninguno de los personajes se siente lejano, y les tomas cariño con mucha facilidad. ¡Hasta pasan el test de Bechdel!
El soundtrack es simplemente magnífico, es más, ve a guardarlo en tus favoritos, por que al menos una de las canciones te va a capturar y te va a hacer sentir dentro de la película, y la nostalgia que muchas de estás canciones evoca es algo que te llena el corazón.
Háganse un favor, y véanla, les hará sentir un abracito en el corazón.
Sin más que decir, por si no nos leemos luego: buenos días, buenas tardes y buenas noches.
